
El consejero delegado de SEAT y CUPRA, Wayne Griffiths, abandona la compañía española tras casi cinco años al frente de la misma. Griffiths deja el cargo con efecto inmediato “a petición propia”, según ha informado SEAT en un comunicado oficial, “para perseguir nuevos retos”. No se sabe si ha aceptado un nuevo trabajo.
El británico será sustituido de forma interina por el jefe de producción y logística Markus Haupt, y su sucesor a tiempo completo se anunciará más adelante. Durante la última media década, Griffiths ha supervisado un período transformador de expansión y diversificación en SEAT, con CUPRA convirtiéndose en una de las marcas de automóviles de más rápido crecimiento en Europa bajo su dirección.
Wayne Griffiths deja SEAT y CUPRA cuando están en su mejor momento
Para sorpresa de todos, Wayne Griffiths ha anunciado su dimisión de CUPRA y SEAT. Es una salida sorprendente, dado el compromiso de Wayne Griffiths con el desarrollo de CUPRA y los planes de futuro de la marca. De hecho, había declarado públicamente su intención de querer jubilarse en SEAT SA y ver como CUPRA entraba en Estados Unidos. Y es que Wayne Griffiths, siempre aseguró que “CUPRA tiene potencial para convertirse en una marca global”.
Bajo su liderazgo, CUPRA “se ha convertido en una marca independiente dentro del Grupo Volkswagen y es ahora una de las marcas de automóviles de más rápido crecimiento en Europa”, dijo Seat con satisfacción.
El Grupo Volkswagen ha anunciado que Markus Haupt, vicepresidente ejecutivo de Producción y Logística, asumirá el cargo de consejero delegado interino. Thomas Schäfer, responsable de la marca Volkswagen y presidente del Consejo de Supervisión de SEAT y CUPRA, ha rendido homenaje a Wayne Griffiths por su labor en el desarrollo de CUPRA y en el cambio de rumbo de SEAT.
Entre otros retos, Griffiths tuvo que compensar las fuertes pérdidas generadas en su momento por la crisis de los componentes electrónicos y la decisión del grupo alemán de dar prioridad a modelos mucho más rentables. Para volver a la senda de la rentabilidad, Wayne Griffiths ha gestionado con éxito el despegue de la nueva marca de la filial, incluido el lanzamiento en 2021 del primer modelo totalmente eléctrico del fabricante, el CUPRA Born.
Los modelos de CUPRA generan márgenes superiores a los de SEAT. Ahora son el centro de atención y, junto con los vehículos de Volkswagen, deberían ayudar a mantener un nivel de actividad satisfactorio en la planta de Martorell, cerca de Barcelona.
Griffiths deja al gigante alemán en crisis con un alto nivel de respeto interno. En 2024, SEAT SA, vendió 558.100 coches en 2024 (+7,5%), mientras que la facturación aumentó un 1,4%, hasta 14.500 millones de euros. Además, el margen de SEAT SA fue del 4,4% en ese periodo. Es un margen relativamente bueno y notablemente superior al de la marca Volkswagen (2,9%).
Y es que se trataba de encontrar una solución en un momento en que la marca española carecía de personalidad y argumentos para convencer a los clientes, porque no era ni la más barata, ni la más deportiva, ni la más avanzada tecnológicamente dentro del gigante automovilístico alemán. Fue Luca de Meo, ahora en Renault, quien emprendió este reposicionamiento del negocio en 2018, a través del lanzamiento de la marca CUPRA. Wayne Griffiths tomó su relevo.
En todo caso, la sorpresa en el Grupo Volkswagen es mayúscula. Hay quien vincula su marcha a unas declaraciones recientes en las que avisaba de la posibilidad de reducir la producción de los SEAT Ibiza y Arona, las dos vacas lecheras de la marca, para poder evitar las multas sobre emisiones y absorber los aranceles punitivos a los que está sometido el CUPRA Tavascan fabricado en China.
En cambio, Matías Carnero, presidente del comité de empresa y miembro del Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen, cree que sería una salida hacia otra compañía avalado por los buenos resultados en SEAT.
Imágenes | CUPRA